martes, 18 de febrero de 2014

ENFERMEDADES INFECTO CONTAGIOSAS

7. ENFERMEDADES INFECTO CONTAGIOSAS
Son las enfermedades de fácil y rápida transmisión, provocadas por agentes patógenos. El ser vivo o agente patógeno que las produce recibe el nombre de agente etiológico o causal. En algunas ocasiones para que se produzca la enfermedad es necesaria la intervención de otro organismo viviente llamado agente intermediario, transmisor o vector. Los agentes patógenos de este tipo de enfermedades generalmente son virus (enfermedades virales) o bacterias (enfermedades bacterianas).


Infección
Se denomina así a la entrada, desarrollo y multiplicación de un agente infeccioso.
La infección se produce si las defensas orgánicas no actúan o si el número de microorganismos que ingresa en el cuerpo humano vence esas defensas.




ENFERMEDADES PARASITARIAS

6. ENFERMEDADES PARASITARIAS

Una enfermedad parasitaria es una enfermedad infecciosa causada por protozoos, vermes o artrópodos. Las parasitosis son estudiadas por la parasitología. No se consideran parasitosis las infecciones por hongos, bacterias o virus que, tradicionalmente, han sido estudiados por la microbiología.
Las enfermedades parasitarias pueden adquirirse a través de los alimentos o del agua contaminada (como la fascioliasis o la teniasis), por la picadura de un insecto (como la malaria o la enfermedad del sueño) o por contacto sexual (como las ladillas), y pueden causar desde molestias leves hasta la muerte.

Según el agente causal, las parasitosis pueden ser: 

Protozoosis Enfermedades parasitarias causadas por protozoos, que son organismos unicelulares eucariotas; como la malaria, tripanosomiasis africana, giardiasis, etc


Helmintiasis: Enfermedades parasitarias causadas por gusanos (vermes o helmintos) que son animales (pluricelulares y eucariotas) de cuerpo alargado y blando; a su vez pueden ser:


Trematodiasis: Enfermedades parasitarias causadas por trematodos, vermes planos del filo platelmintos; como la esquistosomiasis, la fascioliasis, etc.



Cestodiasis: Enfermedades parasitarias causadas por cestodos, vermes planos del filo platelmintos; como la teniasis, la cisticercosis, la hidatidosis, etc.



Nematodiasis: Enfermedades parasitarias causadas por nematodos o vermes cilíndricos; como la filariasis, triquinelosis, la elefantiasis, etc.


Ectoparasitosis: Enfermedades parasitarias producidas por artrópodos que infestan la superficie corporal; como las miasis, la pediculosis, etc.







EPIDEMIOLOGÍA Y TIPOS DE ENFERMEDADES

5. EPIDOMIOLOGÍA

La epidemiología es una disciplina científica que estudia la distribución, la frecuencia, los determinantes, las predicciones y el control de los factores relacionados con la salud y con las distintas enfermedades existentes en poblaciones humanas específicas.


5.1 TIPOS DE ENFERMEDADES
-Las enfermedades endémicas
Se entiende por endemia a la enfermedad que persiste durante un tiempo determinado en un lugar concreto y que afecta o puede afectar a un número importante de personas. Ejemplos típicos de enfermedades endémicas pueden ser:

 * Cólera
* Dengue
* Fiebre Amarilla
* Gripe Aviar
* Hanta Virus
* Lepra
* Malaria
* Peste
* Rabia
* Salmonella
* Tuberculosis

-Las enfermedades epidémicas

 Se entiende por epidemia en medicina indica la aparición súbita de una enfermedad que ataca a un elevado número de personas que habitan en una región determinada. Ejemplos:
*Peste Bubónica
*Cólera
*Paludismo
*Tifus
*Tuberculosis
*Viruela
*Sífilis
*Hepatitis

-Las enfermedades pandémicas

Se entiende por pandemia a la afectación de una enfermedad infecciosa de los humanos a lo largo de un área geográficamente extensa. Ejemplos:

*Peste Negra
*Viruela
*Difteria
*Sida




INMUNIDAD Y TIPOS

4. SISTEMA INMUNOLÓGICO

El sistema inmunológico, llamado también sistema inmunitario o sistema inmune, nos protege de los gérmenes, microorganismos y otros agentes capaces de dañar nuestra salud a través de una serie de pasos llamados "respuesta inmune".



4.1 TIPOS DE INMUNIDAD

- Inmunidad innata: todas las personas nacen con inmunidad innata, que es una forma de protección general. Muchos de los gérmenes que afectan a otras especies no nos hacen daño. 
Por ejemplo, los virus que producen leucemia en los gatos o moquillo en los perros no afectan a los seres humanos. También se observa el caso contrario: algunos virus que producen enfermedades en los seres humanos (como el virus del VIH/SIDA) no afectan a los gatos o los perros.
La inmunidad innata también incluye las barreras externas del cuerpo, como la piel y las membranas mucosas (por ejemplo, las que recubren la nariz, la garganta y el tracto gastrointestinal), que constituyen la primera línea de defensa para evitar que las enfermedades ingresen al cuerpo.
Si esta barrera defensiva exterior se rompe (como por un corte), la piel intenta sanar la ruptura rápidamente y las células inmunitarias especiales de la piel atacan a los gérmenes invasores.


- Inmunidad adquirida: la inmunidad adquirida, que se desarrolla durante el transcurso de nuestras vidas.
La inmunidad adquirida comprende la actividad de los linfocitos y se desarrolla a medida que las personas se exponen a las enfermedades o se las inmuniza contra ellas mediante la vacunación.

- Inmunidad pasiva: la inmunidad pasiva se "pide prestada" a otra fuente y dura poco tiempo.
Por ejemplo, los anticuerpos de la leche materna inmunizan temporalmente al bebé contra las enfermedades a las que la madre estuvo expuesta. Esto puede ayudar a proteger al bebé de las infecciones durante los primeros años de la infancia.

No existen dos sistemas inmunitarios idénticos. Algunas personas parecen exentas de contraer infecciones, mientras que otras parecen enfermarse constantemente. 

Con el transcurso de los años, el sistema inmunitario de las personas entra en contacto con cada vez más gérmenes y adquiere inmunidad contra ellos.
Por este motivo, los adultos y los adolescentes tienden a resfriarse menos que los niños: sus cuerpos han aprendido a reconocer y atacar inmediatamente a muchos de los virus que provocan los resfriados.

FAGOCITOSIS Y ANTICUERPOS

2. FAGOCITOSIS

La fagocitosis, es un tipo de endocitosis por el cual algunas células (fagocitos y protistas) rodean con su membrana citoplasmática partículas sólidas y las introducen al interior celular. Esto se produce gracias a la emisión de pseudópodos alrededor de la partícula o microorganismo hasta englobarla completamente y formar alrededor de él una vesícula, llamada fagosoma, la cual fusionan posteriormente con lisosomas para degradar el antígeno fagocitado.
Es uno de los medios de transporte grueso que utilizan para su defensa algunas células de los organismos pluricelulares. En organismos multicelulares, este proceso lo llevan a cabo células especializadas, casi siempre con el fin de defender al conjunto del organismo frente a potenciales invasores perjudiciales.
En muchos organismos superiores, la fagocitosis es tanto un medio de defensa ante microorganismos invasores como de eliminación  de tejidos muertos. Puede tratarse de un antígeno, célula apoptótica, restos celulares, microorganismos y sustancias de un tamaño generalmente mayor a 0,5 nm.



3. ANTICUERPOS
Los anticuerpos son glicoproteínas del tipo gamma globulina. Pueden encontrarse de forma soluble en la sangre u otros fluidos corporales de los vertebrados, disponiendo de una forma idéntica que actúa como receptor de los linfocitos B y son empleados por el sistema inmunitario para identificar y neutralizar elementos extraños tales como bacterias, virus o parásitos.
El anticuerpo típico está constituido por unidades estructurales básicas, cada una de ellas con dos grandes cadenas pesadas y dos cadenas ligeras de menor tamaño, que forman, por ejemplo, monómeros con una unidad, dímeros con dos unidades o pentámeros con cinco unidades. Los anticuerpos son sintetizados por un tipo de leucocito denominado linfocito B. Existen distintas modalidades de anticuerpo, isotipos, basadas en la forma de cadena pesada que posean. Se conocen cinco clases diferentes de isotipos en mamíferos que desempeñan funciones diferentes, contribuyendo a dirigir la respuesta inmune adecuada para cada distinto tipo de cuerpo extraño que encuentran.

Aunque la estructura general de todos los anticuerpos es muy semejante, una pequeña región del ápice de la proteína es extremadamente variable, lo cual permite la existencia de millones de anticuerpos, cada uno con un extremo ligeramente distinto. A esta parte de la proteína se la conoce como región hipervariable. Cada una de estas variantes se puede unir a una "diana" distinta, que es lo que se conoce como antígeno. Esta enorme diversidad de anticuerpos permite al sistema inmune reconocer una diversidad igualmente elevada de antígenos. La única parte del antígeno reconocida por el anticuerpo se denomina epítopo.


 Estos epítopos se unen con su anticuerpo en una interacción altamente específica que se denomina adaptación inducida, que permite a los anticuerpos identificar y unirse solamente a su antígeno único en medio de los millones de moléculas diferentes que componen un organismo.
El reconocimiento de un antígeno por un anticuerpo lo marca para ser atacado por otras partes del sistema inmunitario. Los anticuerpos también pueden neutralizar sus objetivos directamente, mediante, por ejemplo, la unión a una porción de un patógeno necesaria para que éste provoque una infección.
La extensa población de anticuerpos y su diversidad se genera por combinaciones al azar de un juego de segmentos genéticos que codifican diferentes lugares de unión al antígeno, que posteriormente sufren mutaciones aleatorias en esta zona del gen del anticuerpo, lo cual origina una diversidad aún mayor. Los genes de los anticuerpos también se reorganizan en un proceso conocido como conmutación de clase de inmunoglobulina que cambia la base de la cadena pesada por otra, creando un isotipo de anticuerpo diferente que mantiene la región variable específica para el antígeno diana. Esto posibilita que un solo anticuerpo pueda ser usado por las diferentes partes del sistema inmune. La producción de anticuerpos es la función principal del sistema inmunitario humoral.

LAS DEFENSAS CONTRA LA INFECCIÓN

1. DEFENSAS ESTRUCTURALES
El cuerpo humano posee numerosas defensas que impiden el paso de los microbios hacia el interior del organismo y, cuando estas son superadas, usa otros mecanismos que dificultan el desarrollo de gérmenes infecciosos.

1.1. LA PIEL
La piel es impermeable a la mayoría de los microorganismos, pero cualquier ruptura en ella, puede convertirla en un sitio peligroso de invasión, y que los tejidos subcutáneos son las mejores condiciones para la proliferación de bacterias (Alimento, humedad, temperatura adecuada y oscuridad).

1.2. LAS MEMBRANAS MUCOSAS
Las membranas mucosas revisten las superficies internas del organismo, como por ejemplo, las vías respiratorias, el tubo digestivo y el tracto genital.
Segregan un mucus, que impide la fijación de bacterias.

1.3 LA SALIVA, LAS LÁGRIMAS Y LA ORINA
La saliva, las lágrimas y la orina destruyen o impiden el desarrollo de los gérmenes.



1.4. LAS BARRERAS BIOLÓGICAS

Las barreras biológicas son la flora bacteriana natural, presente en cada organismo, que impide el desarrollo de organismos patógenos.